¿Qué es el calzado respetuoso y por qué es bueno para los niños?
Cada vez más familias oyen hablar de calzado respetuoso o barefoot. Te explicamos qué es y en qué se diferencia de un zapato infantil convencional.
Los cuatro principios
Flexibilidad: la suela se dobla en todas direcciones. Suela fina: el niño percibe el terreno, lo que estimula el equilibrio y la propiocepción. Drop cero: sin tacón, el pie apoya en plano. Puntera ancha: los dedos pueden abrirse y agarrarse al suelo.
¿Qué aporta al desarrollo del pie?
El pie infantil es blando y está formándose. Cuando el calzado no limita el movimiento, los músculos del pie trabajan, el arco se desarrolla con el uso y el niño gana estabilidad. Por eso se recomienda que, siempre que sea posible, caminen descalzos, y que el calzado se parezca lo máximo posible a ir descalzo.
¿Cómo elegir el primero?
Busca un modelo que puedas doblar y retorcer con la mano, sin contrafuerte rígido, ligero y con un cierre que sujete bien el empeine (velcro o cordones). Y sobre todo, acierta con la talla: mira nuestra guía de tallas.